Me encanta la leche y sus derivados. Sin embargo, un control pediátrico de rutina terminó develando una realidad que nunca imaginé: mi segundo hijo tenía todas los síntomas de ser alérgico a la proteína de la leche de vaca (APLV). Ello supuso cambiar mi alimentación y sacar los lácteos de mi vida por un tiempo, de tal manera de poder seguir amamantándolo. Este hito marcó una aventura de descubrimientos y nuevos sabores. Te invito a vivirla junto a mí.
El inicio del camino sin leche de vaca
Tengo una personalidad prusiana y una obsesión por el orden informativo. Estos rasgos, sumados al desafío de vivir sin lácteos, me obligaron a buscar alternativas a mis alimentos favoritos -soy fanática del manjar, por ejemplo- y me motivaron a sistematizar toda la información que fuera encontrando, como una forma de ayudar a quienes están pasando por este mismo proceso, ya sea de manera temporal como yo (espero), permanente o porque han adscrito a un estilo de vida que elimina estos productos (como los veganos).
Como soy de Viña del Mar y viajo seguido a Santiago, la mayoría de los datos que sumaré en esta "bitácora alimentacia" estarán circunscritos a ese radio. No obstante, como las distancias son cada vez más relativas, también agregaré tips de otras regiones o lugares que vaya encontrando en el camino, más aún si tiene tiendas online y despacho a todo el país o mundo.
El camino recién se inicia. Deséenme suerte!
Cuando recibí mis primeras notas en la universidad me di cuenta de que calcular el promedio no era tan simple como en el colegio. Encontré https://calculadoradenotas.cl/ y desde entonces no me complico. Además, me encanta que también me permita hacer simulaciones para saber qué necesito en las siguientes evaluaciones.
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